16.8.17

apocalyse monkey


EL PLANETA DE LOS SIMIOS: LA GUERRA
data: http://www.imdb.com/title/tt3450958

Se cierra el ciclo del relanzamiento de “El Planeta de los Simios”, tras la fallida experiencia en manos de Tim Burton. Este episodio tiene el agregado de “La guerra” y nos habla del enfrentamiento final entre simios y humanos, con el choque de dos protagonistas: Caesar, el simio líder, y el Coronel. En ellos está la evolución que han seguido monos y seres humanos: unos potencian su inteligencia, el dominio del idioma y su empatía hacia sus prójimos; otros siguen la senda contraria.

Hay dos historias en los que se inspira Matt Reeves (director y coguionista del filme) para contar este episodio de “El Planeta de los Simios”: “Apocalypse Now” de Coppola y la saga bíblica de Moisés. Un Señor de la Guerra que ha perdido la razón en el campo de batalla, en una contienda que se encamina hacia su derrota: es la historia del Coronel. El líder que guía a su pueblo a un nuevo destino, a un lugar soñado que lo salve de la extinción: es la historia de Caesar.



Si los caminos de los personajes marchaban paralelos, inevitablemente, deberán encontrarse para definir su suerte. Y lo que es un rasgo de buen guion es que ninguno de los dos protagonistas puede ganar del todo. El éxito o el fracaso de su pueblo será un premio que no podrán ver, no importa quién gane.

La clave de la película, el tema vital de la historia, está en que esta confrontación va más allá de la preminencia de un grupo u otro. Lo que está en juego en el campo de batalla es en qué cosa se han convertido unos y otros. Si para asegurar el triunfo de los humanos, hay que perder la humanidad en el camino, esa victoria será pírrica. En este estadio de la humanidad, los humanos rasgos de la piedad están en los monos. Y el personaje de Nova, la niña huérfana protegida por los simios, encarna este ideal.

Otro cambio en la confrontación afecta al héroe: Caesar lucha por no ser como Koba. La muerte de su familia lo ha hundido en el odio. Y aunque se resiste a esa sombra, sabe que lo ha afectado por siempre. La lucha está perdida. Tal vez ese odio sea la explicación de porqué no puede entrar a la Tierra Prometida. Como Moisés la verá de lejos sin entrar en ella.



Aunque el final sea de esperanza, “El Planeta de los Simios: La Guerra” es oscura: porque si bien podemos mirar el surgimiento de los simios, el fin de una persecución y la renovación de un nuevo futuro, también asistimos al final de lo que fue, una promesa incumplida y el ocaso de una civilización. Y en este eclipse estamos nosotros, los seres humanos, los que no pudimos dar la talla e involucionamos hacia la noche.

El alarde técnico digital es funcional al conflicto dramático. Olvidamos que los simios no existen. Y su expresión supera la artificialidad de la digitalización. Andy Serkis, detrás de la máscara, maneja los hilos expresivos del personaje. Su mirada resume sus pensamientos con gran efectividad. Woody Harrelson como el Coronel se entrega al cliché sin que eso opaque su tarea. Los demás personajes secundarios entregan sus buenos momentos, aportan su escena decisiva.



Un último punto: en “El Planeta de los Simios: La Guerra” define la expresión de los personajes más que sus palabras. Hay grandes frases y parlamentos; hay muy buenos momentos de acción y escenas bien planeadas y mejor resueltas. Pero esas escenas de un intercambio de miradas (la de Nova con Caesar en la jaula, por ejemplo), son de antología.

Digno cierre de una saga que promete más capítulos. Pero esta trilogía inicial es sólida.

Mañana, las mejores frases.

15.8.17

opinión: de porqué las cosas no salieron cómo dijimos que iban a salir

Avanzada la noche, los resultados electorales de las PASO perfilaba el triunfo nacional de Cambiemos. Y con el resultado, el periodismo se preguntaba en voz alta qué había fallado cuando, como en cada elección, profetizaban resultados refutados por los guarismos finales. Tal vez deberían preguntarse a quienes ponen frente a ellos para analizar (sic) la realidad. Porque desde los mismos medios que se asombraban del pobre poder predictivo de las encuestas que habían difundido en las últimas semanas, no tenían mejor idea que pedirles a gente como Artemio López y Jorge Asís que les explicaron lo que había sucedido.

Cuando en la madrugada, la elección en Provincia de Buenos Aires se convertía en un empate virtual, los conductores de un importante canal de noticias del cable derrapaban en vivo, tirando porcentajes sin ton ni son. A nadie de la producción se le ocurrió armar una tablita Excel, con cada distrito de la provincia, cargar los datos que ya estaban en línea y estimar cuántos votos obtendría cada lista con el sencillo criterio de considerar que los votos que faltaban escrutar se distribuían en la misma proporción que los votos que ya estaban escrutados. Toda la información estaba en la página oficial del escrutinio. En media hora (por decir mucho), se podría haber hecho eso y tener una idea cabal de lo que podía pasar. Más aún: con cada nueva carga de votos, el estimado se podría ajustar con más exactitud.

Quedaba en evidencia que el canal de noticias de uno de los principales multimedios no se les ocurrió contratar a gente que supiera (matemáticos, estadísticos y unos cuantos data entry) para cubrir la elección. No consideraron útil que los espectadores recibieran la información que se necesitaba en ese momento. Prefirieron chatearse con los operadores de Cambiemos o Unidad Ciudadana y hasta leer un twitter de una cuenta falsa y humorística de la ex Presidenta, como si fuera de la misma Cristina Fernández.

Son perlas que no reflejan una excepcionalidad sino la norma. Los principales medios argentinos periodísticos tienen un elenco estable de opinólogos que nos da su versión de la realidad sin que tengan el menor rubor cuando la propia realidad los desmienten. No pueden justificar sus argumentos, no nos dicen en qué premisas se basaron para sus conclusiones, no explicitan la metodología de sus pronósticos. Fracasan una y otra vez, pero en la elección siguiente, los siguen llamando.

Cuando (siguiendo la etiqueta de Durán Barba) pretendamos definir los usos y costumbres del Círculo Rojo, éste es un buen ejemplo de cómo opera. Los hacedores de noticias consumieron durante las últimas dos semanas la ficción de que Cristina Fernández de Kirchner ganaba el distrito por varios puntos y hasta se hicieron circular encuestas de que esa diferencia se estiraba a diez, provocando pavor en el mercado de capitales y cambiario. Ellos lo generaron, ellos lo asimilaron, ellos lo difundieron y ellos se lo creyeron. Y cuando los votos dijeron otra cosa, ellos se sorprendieron. Se sorprendieron de haberse creído lo mismo que ellos habían inventado.

Parece un síntoma de psicopatía pero está más cerca de ser un signo de chapucería o falta de idoneidad.

14.8.17

cuando el coche eléctrico perdió la batalla

cultura científica

(…)

El primer vehículo eléctrico del que se tiene noticia fue obra del químico británico Robert Davidson. Lo fabricó en Aberdeen en 1837. En 1842 construyó otro con una batería de zinc, llamado Galvani, que se desplazaba a 4 millas por hora. El zinc que consumía era cuarenta veces más caro que el carbón que había que quemar en una máquina de vapor para conseguir el mismo resultado y, en todo caso, no era de ninguna utilidad. En 1884 Thomas Parker construyó en Londres el primer coche eléctrico de baterías recargables –un prototipo, en realidad- y en 1888 Andreas Flocken creó en Alemania el Flocken Elektrowagen, considerado el primer coche eléctrico verdadero de la historia. A partir de entonces se empezaron a fabricar industrialmente y llegaron a ser bastante populares por su fácil manejo y comodidad.

A finales del XIX había en Londres una amplia flota de taxis eléctricos conocidos con el nombre de “colibríes”. El Comisionado de la Policía Metropolitana aprobó su uso para hacer frente al creciente problema de tráfico, ya que ocupaban la mitad de espacio que los coches de caballos. Taxis similares circularon por París, Berlín y Nueva York. A comienzo del siglo XX había en los Estados Unidos más de treinta mil coches eléctricos registrados. Eran mucho más populares que los de gasolina, menos ruidosos y no contaminaban el aire de las ciudades. Sin embargo, en poco más de una década la fabricación de esos coches se redujo hasta cesar. Los conductores de los coches de caballos londinenses lanzaron una intensa campaña haciendo publicidad de las averías y accidentes de sus rivales eléctricos hasta conseguir sacar del mercado a la London Electric Cab Company. Los coches eléctricos tuvieron algunos problemas técnicos, es cierto, pero fueron exagerados por sus rivales, que se esforzaron por mostrar a sus nuevos competidores bajo la peor apariencia posible.

Al mismo tiempo, el descubrimiento de grandes reservas de petróleo hizo que el precio de éste se desplomase, y Henry Ford empezó a vender coches de gasolina a la mitad de precio que los eléctricos. La construcción de mejores carreteras en Norteamérica incentivó los desplazamientos de larga distancia en automóvil, algo que no estaba al alcance de los coches eléctricos por su escasa autonomía y excesivo tiempo necesario para recargar las baterías. La introducción en 1912 del motor de arranque eléctrico acabó por inclinar la balanza a favor del coche con motor de combustión interna. Así fue como este acabó siendo el que ganó el siglo que, al comienzo, iba a ser del motor eléctrico.

(…)

JUAN IGNACIO PÉREZ
“La parábola del coche eléctrico”
(cultura científica, 06.08.17)

12.8.17

baby driver soundtrack

Si por algo se destaca “Baby Driver” (http://libretachatarra.blogspot.com.ar/2017/08/el-playlist-de-tu-carrera-criminal.html) es por el particular uso que hace de la música como uno de los elementos centrales de la historia. La banda de sonido es de colección. Aquí seleccionamos algunos de los temas de la película. La lista completa la pueden chequear en:

http://www.imdb.com/title/tt3890160/soundtrack?ref_=tt_trv_snd


bellbottoms
the jon spencer blues explosion


smokey joe's la la
googie rene combo


neat neat neat
the damned


debra
beck


tequila
the champs


nowhere to run
martha & the vandellas


b-a-b-y
carla thomas


hocus pocus
focus

11.8.17

frases de “Baby Driver: el aprendiz del crimen”



-Entonces, ¿qué es lo que haces?
-Soy un conductor.
-¡Oh! ¿Cómo un chófer? ¿De alguien que yo conozca?
-Espero que no.

-¿Éste es el que dices que escucha música todo el tiempo?
-¿Es retrasado?
-Retrasado significado lento. ¿Es lento?
-No.
-Tuvo un accidente cuando era un niño. Todavía escucha un zumbido en el tambor. Toca música para ahogarlo. Y eso es lo que lo convierte en el mejor. No hay duda de eso.

Espera, espera… ¡espera! Tengo que reiniciar la canción.



En este negocio, el momento en que tienes sentimientos es el momento en que recibes una bala.

Este negocio es un mundo que consta de tres cosas: dinero, sexo y accidente.

-Ahora no creo que deba darte el discurso sobre lo que sucederá cuando dices que no, cómo romperte las piernas y matar a todos los que amas... Porque ya lo sabes, ¿no?
-Sí.

-Quiero que nos dirijamos al oeste y nunca nos detengamos. ¿Vienes?
-Voy, Baby.

Uno de estos días, Baby, vas a tener sangre en tus manos.

-Pensé que habías dicho Michael Myers.
-Éste es Mike Myers.
-Debe ser la máscara de “Halloween”.
-¡Esta es una máscara de Halloween!
-¡No! ¡El tipo asesino de “Halloween”!
-¡Oh! ¡Te refieres a Jason!
-¡No!



Baby… dime quién muere.

-Es una buena chica… ¿la amas?
-Sí. La amo.
-Bueno… eso es muy malo.

¡Tequila!

Si no me ves de nuevo es porque estoy muerto.



-Tú y yo somos un equipo…
-No me recites más líneas de “Monsters, Inc.” ¡Eso me enoja!

A pesar de que lo escuché tantas veces en el caso judicial, todavía no puedo acostumbrarme al hecho de que tu verdadero nombre es Miles. Es un nombre genial sin embargo. Puedo pensar en muchas canciones de Miles. Pero todavía tenemos que pasar por todas esas canciones de Baby primero. No puedo esperar hasta el día en que sea sólo nosotros, la música y el camino.

-¿Crees que mi verdadero nombre es Darling?
-Buddy, Bats, Darling, son todos los nombres de código, ápodos.
-¿Cuál es tu nombre, Darling?
-Mónica.



Es un buen chico. Y un diablo detrás del volante.

-“Debora”. Por Trex.
-¿T-Rex?

Ni siquiera tendrás que usar una pistola con ella. Sólo di: “¡Buuu!” y ella te dará los billetes grandes.

¿Todas tus historias terminan con alguien muriendo?

No escuché la palabra “plátano” esta noche.

No perteneces a este mundo.

Estoy preocupado de que no sea demasiado bueno para ti.

Has sido mi chofer en cada trabajo, desde que nos conocimos. ¡Eres el mejor en el negocio!

La gente ama las grandes historias de robos de banco. Así que démosles algo audaz, desvergonzado y descarado que puedan comentar entre sus lattes.

¡Eres mi amuleto de la suerte y no voy a hacer un trabajo sin ti!



Debería ser suficiente para sacarte de la frontera. Después estás por tu cuenta. No confíen en nadie excepto en el otro. Y no miren hacia atrás. Yo estuve enamorado una vez.

Recuerden que lo que hay allá adentro es nuestro. Nos pertenece. Tienen nuestro dinero. Tienen las joyas de nuestra madre. Así que entremos ahí a recuperar lo que es nuestro.

Yo digo que vayamos hacía la tormenta... Me gustan los huracanes. Podemos estar en playas, bebiendo cócteles y contando nuestro dinero en 23 horas.

¿Le disparaste? Felicitaciones. Entonces tienes a cada policía limpio y corrupto detrás de ti.



La buena noticia es que te gusta conducir. Porque no sacarás el pie del acelerador por los próximos veinticinco años.

Ha estado conduciendo desde que tenía edad para alcanzar el freno.

Ya pagaste tu deuda. Ahora es el momento de los beneficios.

10.8.17

el playlist de tu carrera criminal


BABY DRIVER: EL APRENDIZ DEL CRIMEN
data: http://www.imdb.com/title/tt3890160

Para “Baby Driver”, su director y guionista, Edgar Wright, se basó en una idea: que el espectador escuche la música que en su reproductor de música escucha el protagonista. Y que la acción se sincronice con la banda de sonido. Para eso se vale de un protagonista con una característica peculiar: un accidente automovilístico que sufrió de chico, lo dejó con un zumbido de por vida, que amortigua escuchando música todo el tiempo. Y así como tiene música para caminar por la ciudad o ir a comprar café, tiene la banda sonora para manejar el coche en el que se escapan los ladrones de banco con los que está asociados.

¿Por qué “Baby Driver” llama la atención? ¿Por qué la crítica no dudó en señalarla como uno de los mejores estrenos del año? ¿Por qué deslumbró la primera escena, una persecución al ritmo de “Bellbottoms” ? Mirándolo bien, no es que el argumento de “Baby Driver” sea un dechado de originalidad ni que reflexione sobre los grandes temas de la Humanidad.

Entonces… ¿qué?



Si me apuran, me arriesgaría a señalar que “Baby Driver” tiene un espíritu lúdico que no es común en el cine de estos tiempos. Hasta no hace mucho tiempo, veíamos películas que no tenían pretensiones más que la de hacernos pasar un buen rato. Hoy abundan los borrachos de importancia (carne de festival, por otra parte) o los laburantes (sin imaginación) de la industria. Y se ha hecho un cine más solemne, menos alegre. Que “Baby Driver” nos haya llamado la atención, habla más del cine actual que de los méritos (que los tiene) de esta película.

Baby es el nombre del protagonista, el mejor tipo que podés tener para manejar el coche que te está esperando para escapar después de robar un banco. Todo lo hace a un ritmo veloz, buscando lugares imposibles de hallar a alta velocidad, al ritmo de la música que escucha en su iPod. Baby no es un delincuente por vocación: está pagando una deuda; un par de trabajos más y estará libre de su carga.



Pero a Baby se le pondrán complicadas las cosas cuando su acreedor, Doc, el organizador de los asaltos (un Kevin Spacey en piloto automático) se niegue a liberar a su “amuleto de la suerte”.

En el medio, Debora, una bonita camarera de un bar al paso, que será la promesa de una vida distinta para Baby. Y un grupo de delincuentes sui generis: una pareja que van a robar juntos (babita a la derecha para Eiza González; él no es otro que Jon Hamm, el “Mad Men”); un verborrágico asesino desbordado (Jamie Foxx, sublime). Los caminos de todos se cruzan y Baby deberá, como lo hace al frente del volante, hacer malabares para salvar a quienes ama.



Hay varios puntos fuertes en “Baby Driver”: uno es la comentada banda de sonido. Es clave. La idea de la película es esa: que escuchemos lo que el protagonista escucha. Y a partir de allí estructurar las escenas de persecución. La otra pata de la película, es la edición. Y si todo eso funciona (y funciona bien) es porque tiene un elenco con gran química, que engrana todas las piezas. Lily James, específicamente, sobresale de la pantalla. Parada con su uniforme de camarera, mirando a cámara, encandila al espectador como lo hizo con Baby.

En suma: una película para disfrutar. Una película juguetona y festiva. Una película que tiene el fin de entretener y contar bien una historia. Lo que antes era la norma, ahora parece que es la excepción. Por eso sobresale.

Mañana, las mejores frases.

8.8.17

chaplin dixit

wikipedia

Estuvimos entretenidos visitando un sitio para recomendar, “El Club de los Libros Perdidos” (http://www.elclubdeloslibrosperdidos.org/) y encontramos un post con frases del gran Charles Chaplin, tomadas de una nota de la revista “Muy Interesante”. Vale la pena reproducir algunas de las frases del genial actor.
El auténtico creador desdeña la técnica entendida como un fin y no como un medio.

A fin de cuentas, todo es un chiste.

El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra un final perfecto.

No esperes a que te toque el turno de hablar: escucha de veras y serás diferente.

Sin haber conocido la miseria es imposible valorar el lujo.

Todos somos aficionados. La vida es tan corta que no da tiempo para más.

La vida no es significado; la vida es deseo.

Nunca te olvides de sonreír porque el día que no sonrías será un día perdido.

No hay nada permanente en este malvado mundo. Ni siquiera nuestros problemas.

Mirada de cerca, la vida es una tragedia, pero vista de lejos, parece una comedia.

Sé tú e intenta ser feliz. Pero, sobre todo, sé tú.

Aprende como si fueras a vivir toda la vida y vive como si fueras a morir mañana.

Ríe y el mundo reirá contigo; llora y el mundo, dándote la espalda, te dejará llorar.

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos... Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida... Antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

FUENTE: http://www.elclubdeloslibrosperdidos.org/2017/07/las-mas-hermosas-frases-y-poemas-de.html

opinión: oportunidad para indignarse

Las redes sociales se han convertido en caja de resonancia de la indignación de la sociedad. Es habitual encontrar las publicaciones de nuestros amigos rasgándose las vestiduras ante los hechos de la realidad que, en muchos casos, justifican la reacción.

Una chica violada y muerta por un condenado que estuvo preso y salió anticipadamente por buena conducta; un diputado altamente sospechado de corrupción defendido por colegas de la inmaculada izquierda radical; jueces que justifican legalmente porque no tienen que pagar impuestos que todos los hijos de vecino pagamos puntualmente; militantes de derechos humanos mirando para otro lado ante dictaduras de izquierda; señores legisladores que se ajustan el sueldo por un porcentual mayor al índice de inflación.

Los ejemplos sobran. Y, cabe admitir, en muchos casos compartimos esa indignación.

Pero lo que hay que señalar es que con indignación sola no alcanza. Que justamente, en pocos días, esa indignación se puede hacer operativa. Se da la primera de las dos fechas electorales que habrá este año. La decisiva es la de octubre; la de agosto hace las veces de una gran (y cara) encuesta. No obstante, es una buena oportunidad para que se ejerza la indignación en el momento justo.

Si usted se tira de los pelos muy seguido en las redes sociales, le aviso: los legisladores que están en sus bancas, llegaron ahí porqué usted los votó. Y, algo más: ahora van a venir a pedirle a usted su voto. Y en este momento, cuando entre al cuarto oscuro, usted será el rey y tendrá el control sobre ellos.

Así que antes de votar, piense qué partidos y qué diputados ponen palos en la rueda cada vez que hay que votar leyes contra la corrupción, la justicia mal llamada garantista o reformas electorales. Porque si usted consideró que el asesino de Micaela García debió pasar su condena en la cárcel y no salir anticipadamente para matar a una adolescente, sería bueno que recordara qué legisladores levantaron la mano para votar en contra del cumplimiento efectivo de una pena. O qué políticos apoyaron a De Vido en la sesión que se planteó su expulsión de Diputados o quiénes trabaron la reforma electoral o la ley del arrepentido en el Congreso.

Porque si usted vuelve a votar a los mismos tipos que están en esas bancas, por favor, le pido, no se indigne.

En todo caso, indígnese con usted mismo.

Por menospreciar el poder que tiene su voto.